¡Te doy la bienvenida! Soy Elsy Calderón , nutrióloga de Clínica San Pablo, y he creado este espacio para compartir contigo la importancia de la alimentación y todos los detalles sobre los tratamientos y apoyo nutricional que tenemos en clínica. Mi objetivo es acompañarte en el proceso de alcanzar tu mejor versión desde el interior.
Si estás considerando o ya te realizaste algún procedimiento estético, es vital que sepas que la verdadera efectividad de estos tratamientos comienza en tu plato.
Una nutrición adecuada es el pilar que reduce la inflamación, acelera el proceso de cicatrización, mejora la elasticidad de la piel y prolonga de manera espectacular los resultados de tu inversión estética. Agenda tu cita para potenciar tu belleza y tu salud a través del poder de la alimentación.
La alimentación: Tu escudo protector celular En la lucha contra el cáncer, la prevención comienza en nuestro plato. Todo lo que consumimos tiene un impacto directo en el comportamiento de nuestras células y en la capacidad de nuestro cuerpo para defenderse. Una nutrición estratégica y antiinflamatoria no solo nos llena de energía, sino que actúa como un escudo protector: neutraliza toxinas, repara el daño celular y fortalece el sistema inmunológico. Cuidar tu alimentación es un acto de amor propio y una de las herramientas preventivas más poderosas que tienes literalmente en tus manos. Prevenir también es nutrirse con consciencia.
HEPATITIS C : Alimentación ¿Qué Sí y qué NO?
Una alimentación equilibrada y baja en grasas ayuda a reducir la inflamación y protege el hígado durante el tratamiento de la hepatitis C Alimentos recomendados
• Frutas y verduras frescas: Aportan vitaminas, minerales y antioxidantes que fortalecen el sistema inmunitario y mejoran el metabolismo.
• Proteínas magras: Prefiere pollo o pavo sin piel, pescado blanco y legumbres, que ayudan a reparar las células hepáticas sin saturar el organismo.
• Cereales integrales: Consume avena, arroz integral y pan 100% integral para obtener fibra y energía sostenida.
• Café: Con moderación y supervisión médica, se ha asociado con efectos protectores para la salud del hígado.
• Agua: Mantente hidratado con abundante agua natural para facilitar la eliminación de toxinas.
Alimentos y sustancias que debes evitar:
• Alcohol: Está totalmente contraindicado, ya que acelera el daño hepático y afecta la eficacia de los medicamentos.
• Grasas saturadas y fritos: Limita la comida rápida, embutidos y carnes grasas para prevenir la acumulación de grasa en el hígado.
• Azúcares añadidos y bebidas azucaradas: Evita refrescos y productos ultraprocesados que promueven el sobrepeso.
• Exceso de sal (sodio): Si presentas retención de líquidos, reduce el consumo de sal y alimentos muy procesados.
• Alimentos crudos o poco cocidos: Evita carnes, pescados, mariscos crudos y lácteos no pasteurizados para prevenir infecciones de riesgo.